Una tormenta eléctrica no solo apaga las luces: también puede dañar routers, ONUs, switches, computadores y televisores conectados a la red. Un solo pico de voltaje es suficiente para quemar equipos y dejar sin servicio a toda una casa o un negocio.
Para un ISP, las tormentas se traducen en tickets de “se quemó el router”, visitas técnicas urgentes y clientes sin internet. Prevenir es más barato que reemplazar equipos y recuperar la operación.
Mira este video: cómo proteger tus equipos
¿Por qué el internet y la energía se vuelven un riesgo?
Los rayos y las variaciones bruscas de voltaje viajan por el cableado eléctrico y, a veces, también por el cableado de red. Si el router, la ONU o el computador siguen enchufados, absorben ese golpe.
Aunque el rayo no caiga “directo” sobre la vivienda, una descarga cercana o una falla en la red eléctrica del barrio puede ser suficiente para dañar fuentes, tarjetas de red y equipos PoE.
Qué desconectar durante la tormenta
- Router, ONU, ONT y módem.
- Switches, access points y cámaras IP.
- Computadores, TV y consolas conectadas a internet.
- UPS y reguladores si la tormenta es fuerte.
- Cables de red Ethernet hacia PCs y cámaras, si es posible.
Buenas prácticas antes y después de la lluvia
- Usa protectores de sobretensión de buena calidad.
- Evita dejar equipos críticos solo con regletas baratas.
- Define quién desconecta en sedes o nodos y cuándo se vuelve a energizar.
- Espera varios minutos después de la tormenta antes de reconectar.
- Revisa olores a quemado o luces raras antes de dar por normal el servicio.
Por qué esto importa para tu ISP
Cada equipo quemado es costo de inventario, tiempo de técnico y mala experiencia del cliente. Educar a los usuarios reduce pérdidas y mejora la continuidad del servicio.
Si eres cliente: ante truenos cercanos, desconecta router y equipos. Si eres operador: convierte esta práctica en parte de tu cultura de soporte.